martes, 27 de mayo de 2014

A siete años del cierre de RCTV, la verdad le gana la pelea a la mentira


"Desde el cierre de RCTV hace siete años, la conspiración contra el derecho a la libertad de expresión y de información, entre otros derechos humanos, ha avanzado en el marco de la pretendida hegemonía comunicacional propia de los regímenes totalitarios. Y aunque falte aún la aplicación de instrumentos más confiscatorios, todo parece que la realidad del día a día de los venezolanos podrá más que la batería propagandística del gobierno".

Así lo sostiene el periodista y diputado a la Asamblea Nacional, quien hace siete años conducía la última emisión del programa La Entrevista, a través de la señal abierta de Radio Caracas Televisión.

Para Rodríguez es importante alertar que desde hace dos años quedó aprobada parcialmente en segunda discusión la Ley para la Comunicación del Poder Popular, que entre otras cosas deja en manos de unos comités absolutamente ligados al gobierno nacional, la decisión de quién es comunicador popular, qué podrá hacer, cómo se podrá financiar, y otros aspectos que -a su juicio-mientras se termina de asfixiar a lo poco que queda de medios independientes, irá constituyendo un "batallón de propagandistas dedicados a ocultar la verdad de los problemas que nos aquejan y a imponer el pensamiento único que se ha pretendido desde la misma aprobación de la ley Resorte".

Sin embargo, sostiene, que la gente tenga que hacer colas indignantes para tratar de conseguir decenas de alimentos de la cesta básica, medicinas, productos de aseo personal, y que de paso sufra el impacto de que su salario está hecho añicos frente a las necesidades reales de su familia, es algo tan inocultable que a duras penas el gobierno totalitario intenta sortear tergiversando la crisis en supuestas nuevas conspiraciones, como por ejemplo una guerra económica, y presionando a todos los medios para que olviden la palabra escasez y acentúen la palabra acaparamiento.

"Lo mismo ha ocurrido con el derecho a la vida. Que el gobierno tenga propaganda de amor y paz, no amaina el dolor de decenas de miles de familias a las que la verdad de la criminalidad les ha matado a alguno de sus integrantes, o a las que la verdad de lo que han hecho con los hospitales, les ha dejado aislados de la atención debida y el derecho a la salud".

El parlamentario señala que la realidad es tan implacable contra la estrategia de la hegemonía comunicacional, que ocasiona desesperadas medidas del gobierno, como el chantaje del papel periódico, que ha reducido a lo más mínimo a los impresos más importantes de Venezuela, el aumento de cierres de programas y veto a periodistas y actores de la vida pública, como también la profundización del secuestro de la televisión por suscripción.

"No se debe olvidar que en el año 2010 se produce el segundo cierre de lo que era nuestra casa de trabajo. Para el caso de RCTV Internacional, se cometió el delito de aplicar retroactivamente una norma y de obligar a las empresas difusoras a suspender la emisión del canal.  Veníamos del atropello contra decenas de emisoras de radio políticamente clausuradas. Luego el caso de Atel televisión, Global TV, y ahora la decisión de qué se verá en los servicios pagos, la inclusión forzosa de muchas señales complacientes y la supresión de las ventanas críticas, como el caso de NTN24".

Miguel Ángel Rodríguez recuerda la estela de lesiones laborales causadas por el que denomina desastre de la hegemonía comunicacional, en los rostros angustiados de miles de compañeros de trabajo que resultaron "azotados un 27 de mayo por la brutal acusación de golpistas que sobre todos los integrantes de RCTV dejó caer el presidente iniciador del ensayo . Donde quiera que estén, sabemos que en su mayoría luchan por mantener el vínculo entre la gente y la información libre. Tanto como sabemos que el silencio y la mentira de un gobierno que ha destruido a Venezuela, no tienen más futuro que la derrota frente a quienes procuran vida, progreso y libertad".

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